Gente Herbosoy | Tres personas maravillosas

Gente Herbosoy | Tres personas maravillosas

Nos ocupamos de la salud de nuestro cuerpo, pero olvidamos la importancia de la salud del alma, hacer que el alma se mantenga en equilibrio con nuestro cuerpo no siempre es posible, y todo está relacionado con buscar y encontrar la felicidad del día a día. 

Nuestra afición es conocer lugares que te carguen de energía positiva, los cuales suelen cobijar a personas que un día conoces y deseas que sigan formando parte de tu vida, porque te transmiten de forma enérgica su coraje y sus ganas de vivir. Por eso queremos compartir con vosotros una de nuestras escapadas durante el mes de septiembre donde conocimos a tres personas maravillosas, personas que te hacen pensar y tener esperanzas en un mundo mejor. Personas que merece la pena conocer porque te aportan muchísimo.

 

Os cuento...

 

Solemos salir todos los fines de semana a la montaña o a la playa, la meteorología  es la que  decide por nosotros. En esta ocasión las altas temperaturas nos llevaron a Chipiona para hacer algo tan beneficioso como es andar por la playa.

Si algunos conocéis las playas de la costa gaditana sabréis que estas playas son una maravilla para andar o practicar footing, ya que reúnen las condiciones perfectas para estos deportes.  Son playas anchas y largas, con amplias zonas de arena húmeda y dura en bajamar, y la inclinación de la orilla apenas se aprecia. Para Gala, nuestra perrita, también es perfecta...le encanta correr y “rescatar” piedras de la orilla, las cuales deja cuidadosamente a unos metros en la arena. Por la mañana, tras nuestro copioso desayuno a base de mollete antequerano con aceite de oliva ecológico y un gran café, nos pusimos el bañador y nos calzamos las zapatillas de deporte con la idea de comenzar andando en el puerto de Chipiona y llegar hasta Rota, comer en uno de los chiringuitos que se encuentran en esta zona y volver. Unos 30 Km más o menos entre ida y vuelta.

Justo cuando nuestro estómago nos demandaba ansiosamente una cervecita y un plato de “pescaíto” visualizamos a lo lejos lo que parecía un chiringuito... efectivamente, se trataba del chiringuito “Mustaky”....

Mientras comíamos aparecieron  tres señoras, Ana, Ángeles y Araceli, que ocuparon la mesa que estaba justo a nuestro lado. En el mismo momento vi como un precioso gatito color canela se acercaba hacia mí. A veces las casualidades hacen que las personas nos encontremos las unas a las otras, porque en esta ocasión el desencadenante para conocernos fue este precioso gatito pelirrojo.

Me levanté con la intención de coger y acariciar  al precioso y cariñoso minino y fue entonces cuando Ana empezó a entablar conversación con nosotros y nos dijo que le encantaban los gatos, que siempre había tenido...desde que era pequeña. De hecho, actualmente recoge en su casa situada junto a la playa, los gatos que se encuentran desamparados o en peligro, los lleva al veterinario donde son esterilizados y luego les busca una familia.

Como la conversación se alargaba Ana nos invitó a acompañarlas en su mesa, a lo que aceptamos encantados. Tras un rato charlando, en un momento dado Araceli le cogió la mano a Ángeles y tras besarle los dedos  le dijo...te quiero. Entonces Ana empezó a contarnos...

Ana, Ángeles y Araceli son amigas desde hace muchos años. Un día a Araceli, la más mayor, le diagnosticaron la enfermedad de Alzheimer. Al principio, como suele ocurrir en estos casos, Araceli seguía más o menos realizando sus actividades de la  vida diaria. Seguía saliendo con sus amigas, le encantaba bailar “sevillanas”...Hasta que hace un par de años su enfermedad, como era de esperar, avanzó. Dejó de ser una persona independiente. Fue entonces cuando su amiga Ana, decidió que se fuese a vivir con ella, junto a la playa, y cuidar de sus gatitos y de ella….

Con el tiempo, sin entrar en detalles, los avatares de la vida hicieron que Ángeles decidiera también irse a vivir con Ana y juntas cuidar y mimar a Araceli. A las tres les encanta viajar y salir a pasear por ese maravilloso pueblo que es Chipiona. Por cierto, cuando viajan también viaja con ellas Araceli. Como me decían entre risas...somos “Las Chicas de Oro”. Siempre unidas, en lo bueno y en lo malo.

Gracias a la asociación de Alzheimer de Chipiona, Ana y Ángeles han podido formarse para atender a Araceli, pero hay algo casi más importante y necesario para estos enfermos, y que ellas derrochan...  cariño y el amor, que tan importante es para estos enfermos, ya que aunque hay que tratarlos con firmeza, hay que hacerlo con mucho cariño y paciencia. 

 

Yo he tenido la suerte de trabajar, como Auxiliar de Enfermería, en la asociación de Alzheimer de Antequera, así como en residencias. Asearlos cada mañana, cuando ellos en la mayoría de los casos no quieren asearse, ayudarles a comer cuando se niegan, pasar noches enteras intentando que se relajen cuando se levantan a media noche desorientados...Es muy duro.

 

El insomnio y agitación son dos síntomas que aparecen con la evolución de esta enfermedad y es muy importante que se sientan en un ambiente relajado, evitando aquellos estímulos que puedan perturbarlos. Cuando observas a Araceli, con su cervecita en la mano,  su sonrisa,  puedes ver que vivir con sus amigas junto a la playa le aporta el ambiente perfecto para sentirse bien...su bonita sonrisa, que no borra de su cara en ningún momento ,es prueba de ello.

 

 Además, siendo una de las terapias más recomendadas para estos enfermos como es la terapia con animales, cuyo objetivo es conseguir una mejoría en el plano social y emocional, podemos decir que Araceli está en el mejor sitio para pasar el resto de su vida. Solo hay que verla como coge y acaricia al gatito del chiringuito. Lo llama “gatillo” y según me contaba Ángeles, a todos los animales los llama así, “gatillo”. Es un amor de mujer.

 

Esa tarde de Septiembre conocimos a tres mujeres muy especiales, gente sana, de corazón y espíritu. Corazones que derrochan empatía y solidaridad.  Tres mujeres que el destino unió para que entrelazaran sus vidas con un objetivo que han alcanzado….Ser felices. 

Desde aquí quiero darles las gracias por compartir sus vidas con nosotros, por contarnos su triste y a la vez preciosa historia de amor sincero y amistad infinita. Os deseo muchas tardes como la que compartimos aquel día de Septiembre...

¡Un abrazo a todos!

INMA DE HERBORISTERÍA ONLINE HERBOSOY